La Biografía Inventada

Mitad realidad, mitad ficción: “La Biografía Inventada”, el documental sobre Bolaño a través de su alter ego

Mitad realidad, mitad ficción: “La Biografía Inventada”, el documental sobre Bolaño a través de su alter egoNicolás Lasnibat / Foto: Gordon Spooner – gordonspooner.com.

Nicolás Lasnibat, realizador chileno radicado en Francia, fue seleccionado para participar en la versión número 14 del Santiago Festival Internacional de Cine (Sanfic), por su trabajo La Biografía Inventada, una inusual pieza que toma los personajes del conocido escritor.
“Quise hacer un retrato de Roberto Bolaño, a través de su alter ego Arturo Belano”, cuenta.

Por Claudio Canales J.

No pasaron más de seis horas entre que pude ver la película y el momento en que concretamos la entrevista, fijada para las nueve de la mañana, hora chilena, tres de la tarde en París, en la que el director nacional se referiría, en exclusiva, al trabajo seleccionado para ser exhibido en el Sanfic 2018, en agosto próximo.

Más que incomodarme el día y la hora de la entrevista (un feriado, a las 9 de la mañana), la situación me resultaba atractiva. Me sentí parte de un experimento infrarealista preparado para hacerme cómplice de este mundo propuesto por Bolaño, mitad realidad mitad ficción, y recreado virtuosamente por el realizador chileno, Nicolás Lasnibat, en su último trabajo La Biografía Inventada, un documental que coquetea con la ficción sobre Arturo Belano, alter ego de Roberto Bolaño.

Antes de estudiar cuatro años en la prestigiosa Escuela Nacional de Cine de París, La Fèmis, Lasnibat se tituló de periodista en la Universidad de Santiago de Chile. Recién egresado, trabajó en televisión haciendo guiones y libretos. En 2002 viajó a Europa y se enamoró de París. De ahí no salió más. Ya instalado en La Fèmis comenzó a hacer cine sobre Chile. “Siempre he tenido una pata en mi país y otra acá. Todos los cortos y los mediometrajes que hecho tienen como tópico Chile. De su trabajo anterior, quizás el más destacado sea Trilogía Chilena, tres cortometrajes que recorrieron distintos festivales, recibiendo premios y elogios de la crítica especializada.

La temática de la trilogía era el Chile de hoy y las heridas de la Dictadura. Los cortos han sido exhibidos en la televisión pública francesa y alemana, pero nunca en la chilena. En paralelo, este realizador de Valparaíso (“playanchino”, como él dice) trabajó con el destacado director chileno, Patricio Guzmán, también radicado en Francia, en sus dos últimas películas, Nostalgia de la luz y El Botón de Nácar. “Éramos un equipo de cuatro integrantes. Fui colaborador artístico y director de producción en terreno. Me encargaba de encontrar los personajes y hacer toda la logística”, cuenta.

Roberto Bolaño

¿Cómo surge la idea de hacer La Biografía Inventada?

-Estaba leyendo Detectives Salvajes cuando ganó el Premio Herralde de la Editorial Anagrama (1998). Comencé a seguir a Bolaño desde lejos, como un lector cualquiera. Después, cuando me vine a Francia, en 2002, una de las primeras cosas que quise hacer fue ir a ver a Bolaño. Era cosa de cruzar la frontera, vivía en España, pero justo Bolaño se muere al año siguiente. Me quedé en estado de shock, apenas sabía que estaba enfermo, y se murió justo en un momento en que sus libros eran traducidos al francés y los franceses comenzaban a descubrir quien era. Ya tenía muchos libros escritos.

Me quedé con las ganas de hacer una película sobre él, una especie de diálogo pero con él ya muerto. Hacer una suerte de biografía sobre este personaje con el que, de alguna manera, teníamos puntos en común. Ambos nos fuimos de Chile, hacíamos literatura y cine en el extranjero, y en Chile nadie nos conocía. En ese sentido, éramos dos tipos que conocíamos esa realidad.

El proyecto, al comienzo, era un poco más tradicional pero como tomó tanto tiempo convencer a gente para que nos apoyara (cinco años), cuando lo logramos ya no estaba tan convencido de la idea inicial. Una película de 50 minutos, para la televisión, donde yo entrevistaba al mundo de Bolaño. Luego quise hacer algo más lúdico. Decidí concentrarme en su personaje de ficción y hacer un viaje al interior de los libros.

Bolaño siempre jugó con esto de lo real-imaginario. Cuando uno lee Nocturno de Chile, por ejemplo, está el cura Valente, está Mariana Callejas, los chilenos entendemos que él habla de algo real pero a través de un juego que es inventado. Cuando uno lee Los Detectives Salvajes él habla de unos verdaderos poetas, que están vivos hoy, que son los infrarealistas. Él los llama real visceralistas pero existen. Sólo les cambia el nombre. Quise hacer un retrato de Roberto Bolaño, a través de su alter ego Arturo Belano y que tiene muchos puntos de cruce entre la vida de Bolaño y la vida de sus personajes de ficción.

Creo que Bolaño quiso inventar ese personaje (Belano) para quedar en los libros. Los libros quedan, la gente pasa. En las películas pasa igual.

¿Cuál fue la reacción del entorno de Bolaño cuando les contaste tú proyecto? ¿Cómo reaccionaron los infrarealistas?

-Hay varios infrarealistas. Hay un grupo en México, en París, en España, en Chile. Todos fueron distintos en su reacción. Algunos fueron reacios. Había mucho miedo de ponerse a hablar de Bolaño…

Sin estar hablando de él…

-Claro, de sacarle punta a un lápiz, a un autor que es muy leído y que está muerto. Me acerqué cuidadosamente a todos los infra. Algunos aceptaron entrar en el juego, otros no. Hay algunos que me pidieron verme antes, algunos que dos días antes del rodaje no sabían si querían participar. Pero al final creo que me sintieron tan loco, con esta película tan descabellada, que dijeron este tipo es de los nuestros. Ahora soy amigo de los infra. Conocí a Bruno Montané, en Barcelona, y él me abrió las puertas con otros infra, esos me abrieron puertas con otros, pero hay muchos que se quedaron afuera, muchos personajes que me habría gustado ver, personajes de Los Detectives Salvajes, sobretodo mujeres, que no querían saber nada sobre una película sobre Bolaño y que ni siquiera quisieron verme. Los que están ahí son los que se entregaron con más facilidad.

Aparte de los cinco años tratando de conseguir fondos, ¿Qué fue lo más complejo de este proyecto?

-Tratar de ser fiel al gesto documental en algo que era ficción. Eso fue lo más complejo. Tenía que invitar a la realidad a la ficción y viceversa.

¿Algo así como un documental ficción?

-No es un documental ficción. No hago puesta en escena. Osea, siempre hay puesta en escena, cuando uno le dice al entrevistado ponte acá, háblame a la cámara. Ese tipo de cosas son una puesta en escena. Lo he hecho antes con Patricio Guzmán en sus películas. Ese juego de ser documentalista en un mundo de ficción fue complicado porque yo me tomé muy en serio el estudio de Belano. Él va a la librería El Sótano, en plena Ciudad de México, y yo fui exactamente a la librería que el describe. El 90% de los lugares que ahí aparecen son los que aparecen en los libros, donde Belano estuvo. Aquí hay una investigación donde me tomé muy en serio ir a ver, en la realidad, con mis cámaras, algo que el había inventado.

¿Cómo fue el trabajo con los actores y entrevistados?

-Los actores tienen el mismo conocimiento que los entrevistados. El vecino de la calle Samuel es un vecino real que conoció a Bolaño y habla de él. Amparo Noguera (una de las actrices) habla de otra cosa. Ella es un personaje que yo inventé, hermana de un personaje del libro Estrella Distante. Yo no quería encarnar a los personajes de verdad. Los personajes están con los nombres cambiados, no son los mismos nombres de la novela, salvo el poeta Michel Bulteau, que se llama igual en la novela que en la vida real. Los infrarealistas están con sus nombres verdaderos y en la novela, Bolaño les cambió el nombre.

En el caso de Amparo Noguera solo le pasé el libro Estrella Distante y a ella le dio miedo porque no había guión. Le dije, lee esto, tú eres la hermana de este personaje. Ella leyó el libro, estudió el contexto e improvisó todo lo que dijo delante de la cámara.

Quería trabajar con actores conocidos. Mi idea era que la gente dijera: Esta es la Amparo Noguera, no es un personaje del libro, no es real. Los chilenos entenderán este juego cuando aparezca Amparo Noguera. Los franceses lo van a entender cuando aparezca Anne Alvaro, una actriz francesa. Ahí entenderán que no es real.

¿Cuál es tu expectativa con la película? ¿Cómo crees que la va a recibir el público?

-Bolaño es más conocido en Chile que en Francia. Creo que a la gente que conoce a Bolaño le va a gustar. Es una película que está completamente inmersa en el mundo de Bolaño. Van a ver los personajes de las novelas, los lugares de las historias de las novelas. A mí me gustaría que la gente que no conoce a Bolaño se interese en leer sus libros. Si encuentran que la película es una rareza, las respuestas están en los libros de Bolaño. Hay que buscar las respuestas ahí, en Estrella Distante, en Los Detectives Salvajes, en los cuentos de Llamadas Telefónicas y Putas Asesinas. Ahí está el mundo de Belano.

Creo que La Biografía Inventada va a tener un circuito pequeño, como Bolaño, que en sus comienzos no ganó ningún premio, nadie lo editaba, vivía al tres y al cuatro. Fue consecuente con lo que quería escribir. Esta película tiene eso mismo. Es una rareza.

Nunca quise hacer un material didáctico para ser exhibido a estudiantes en los colegios antes de leer Los Detectives Salvajes. Mi idea siempre fue hacer una película desde la ficción, que pueda ser tan rara que todas las respuestas, las claves, tienen que ser buscadas en los libros de Bolaño. Este es un trabajo que, a diferencia de las adaptaciones de libros al cine, donde muchas veces ocurre que los estudiantes ven la película en vez de leer el libro, acá van a tener que leer los libros para entender la película.

Publicado originalmente en El Desconcierto
El 3 de julio, 2018.
Por Claudio Canales J.