2666, la mejor en 25 años en lengua castellana

Obra del escritor chileno resultó elegida como la mejor novela en castellano de los últimos 25 años. La consulta a críticos literarios y escritores la hizo Babelia, de El País, por su cuarto de siglo de vida.

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El País es adalid, y está considerado como el mejor matutino madrileño del periodismo español, por su demostrada influencia y gran circulación. Ahora cumple 40 años de vida, y su suplemento cultural sabatino, “Babelia”, llega al primer cuarto de siglo. Por esta efeméride, ha propiciado entre críticos y narradores, la elección de la novela más importante concebida en nuestra lengua durante estos últimos 25 años. Ha sido elegida 2666 del chileno Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953-Barcelona, 2003). La fiesta del Chivo de Vargas Llosa quedó segunda y la tercera, Los detectives salvajes, otra novela del mismo Bolaño.

Celebrando este acontecimiento ha vuelto a publicarse la novela 2666 (Madrid, Alfaguara, 2017, 1216 pp.), acompañada de un sustancioso apéndice con notas, planos, croquis, índices de personajes y espacios, “líneas, puntos de fuga y folletones”, además de referencias y bosquejos, que sirvieron al autor en su arquitectura para edificar la magna obra.

Es una novela que tiene como hilo conductor la ciudad mexicana de Santa Teresa, creada por el autor, pero enmascara con nítidas referencias a Juárez, y son los horripilantes asesinatos, los feminicidios de muchachas, los que marcan la trama a cinco historias entrecruzadas, donde se juntan cuatro críticos literarios europeos y un periodista norteamericano en pos de los pasos de un escritor desaparecido –Benno von Archimboldi–, híbrido de alemán e italiano que descubren al final. Su explícito tono “literario” airea, con humor, el terror de los ejercicios criminales, donde el rigor y la precisión del escalpelo juega por igual con las historias macabras y su configuración, a través de un lenguaje apasionante.

“Mezcla de géneros y de influencias a priori incompatibles, de mundos, historias y geografías radicalmente diferentes. 2666 es la novela total, sin principio ni fin, el lugar de todos los vértigos y todas las paradojas, donde se funden el presente y el pasado, la esperanza y la desesperanza, y donde lo verdadero y lo imaginado se acercan tanto que llegan a confundirse”, ha escrito Phillipe Formann en el Le Magazine Littéraire.

 

¿Consenso?

En ambos lados del mar, ha sido calificada como una obra formidable y magistral que rompe “con todas las tendencias literarias conocidas y abre el camino a seguir por la narrativa del siglo XXI”. Todo esto ha convertido a Roberto Bolaño en el mayor referente de la narrativa de nuestros días, a la que sin sonrojo ni displicencia reconocen autores como los argentinos residentes en España: Andrés Newman, Patricio Pron y Rodrigo Fresán; los mexicanos Jorge Volpi, Guadalupe Nattel, Juan Villoro y Cristina Rivera Garza; el guatemalteco Rodrigo Rey Rosa y los españoles Javier Cercas, Carme Riera, Andrés Ibañez, entre muchos otros.

El narrador y poeta Manuel Vilas declaró hace poco en el ABC: “2666 demuestra que un escritor en lengua española puede escribir una novela desde la inteligencia, y no el exotismo y el pintoresquismo. Una obra de verdad”.

Lo paradójico y triste, para cuantos le admiran y leen ya en ocho lenguas, es el hecho de que Roberto Bolaño apenas haya vivido 50 años.

Sus novelas póstumas son: 2666 (2004), El Tercer Reich (2010, Los sinsabores del verdadero policía (2011) y El espíritu de la ciencia (2016). Nacido en Chile, pasó su juventud en México entre 1969 y 1976. Un desengaño amoroso lo mandó al exilio voluntario y residió en Barcelona para acompañar a su madre, enferma crónica, y él finiquitó su laboriosa existencia en España. Enrolado en la ideología de izquierda, se anunciaba como un escritor latinoamericano, con tres patrias sobre sus hombros.

Carlos Villanes Cairo
Publicado en
La República